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Carmen Aldunate   Oleo sobre madera   130 x 175 cms

ESQUIZOFRENIA
Dr.Eduardo Durán



La esquizofrenia es la denominación a una de las enfermedades más graves y dramáticas que puede padecer el hombre: la locura.

Ser loco significa: percibir, leer, entender, sentir el mundo y su realidad de manera particular y diferente. Es la dislocación de los instrumentos mentales con los cuales operamos en la realidad.

Como experiencia es única, pero el precio es la soledad. Las alucinaciones de los sentidos que congelan el alma y las interpretaciones delirantes del entorno confunden y angustian. No hay alma gemela donde cobijarse. Es deambular solo en medio de las tinieblas.

La esquizofrenia es la mayor de las representantes de la locura. Es el desvarío mismo de la existencia.

Somos los psiquiatras quienes nos hemos preocupado de esta expresión de la locura tan tormentosa para el hombre. Y con el fin de que nos muestren otros caminos y conozcamos nuevas visiones, hemos invitado a artistas chilenos que con sensibilidad y por que no decirlo, con cierta ingenuidad, han aceptado este desafío.

Con Carmen Aldunate emprendimos esta dura tarea, comunicándonos con esquizofrénicos. En los hospitales psiquiátricos aprendimos a conocer y a percibir a los pacientes, a través de sus vivencias y sentimientos... una paciente nos clamaba su dolor aduciendo que le habían robado el esqueleto .... mire ... mire, estos huesos no son míos .... son de otra persona .... esta no soy yo ..... luego venía el llanto y el ensimismamiento completo.... otro se quejaba como le pinchaban, personajes extraños le acosaban para destruirle y robarle el cuerpo ..... otro se tapaba los oídos para no escuchar las alucinaciones de voces insultantes y ominosas.... son los gritos guturales de mi alma congelada, expresaba uno de los pacientes .....

con Carmen nos hicimos parte de un otro, de un tú sufriente y malogrado, nos hicimos nosotros a costa de¡ estremecimiento del alma. Experiencia sin igual que ha llegado a ser un hito en nuestra historia personal.

Luego vino la etapa final, traspasar esta experiencia a la tela. Carmen ocupa un formato grande, al centro una mujer en que se destaca en forma magistral la mirada, mirada perdida en la distancia, en el vacío y que a su vez está presentificada aquí, una mirada puesta en una cabeza que se escinde, que parte el alma en dos, en dos mundos propios de lo esquizo, claramente lo dividido, pero que aún no se escapa y que es. necesario retener ya, con unas manos pellizcándose los brazos, tocándose, re-encontrándose consigo misma, y a su vez con sus brazos maniatados presos de poder hacer o deshacer. Mientras clavos atraviesan dolorosamente la piel, didáctico ejemplo de las alucinaciones cenestésicas. Mujer envuelta en ropajes, portados sin erotismo alguno, y aún más, la zona genital cosida, con la prohibición de toda sexualidad. De un lazo al cinturón pende una llave, la esperanza de algún día abrir las tantas puertas que se cierran, aquí Carmen se deja llevar por un impulso lúdico, crea seis espacios, tres puertas por cada lado de la imagen central, logra un dinamismo, le agrega temporalidad a este perimundo del esquizofrénico. Puertas que se abren y se cierran, decenas de espacios y escenarios nuevos, aparecen rejas y más rejas, que van aprisionando a esta mujer, van apareciendo objetos del mundo claramente amenazantes, garras próximas al zarpazo, todo el entorno está lleno de dolor ..... y la mujer sigue impertérrita con su mirada en lontananza. Yo espectador estoy conmovido de este dolor existencias, que lo hago mío. Reconozco a ese prójimo puesto en la tela, reconozco un tú que me ofrenda su más transparente dolor, dolor que lo hago mío.

Cannen Aldunate, felicitaciones por tu cuadro, expresión artística al óleo disuelta en tus lágrimas.