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Arturo Duclós     Técnica mixta sobre tela     160 x 160 cms.

ANOREXIA NERVIOSA
Dra. Patricia Renteria


"El solaz que me da este trabajo de la cabeza y del corazón, reside en que sólo aquí, en el silencio del pintor o del escritor, puede recrearse la realidad, ordenarse nuevamente, mostrar su sentido profundo. Nuestros actos cotidianos son en realidad la arpillera que oculta la tela laminada de oro, el significado del diseño. Por medio del arte logramos una felíz transacción con todo lo que nos hiere o vence en la vida cotidiana, no para escapar al destino, como trata de hacerlo el hombre ordinario, sino para cumplirlo en todas sus posibilidades: las imaginarias".

Lawrence Durrell ( Justine El Cuarteto Alejandría)

La Anorexia Nerviosa, conocida como entidad clínica desde hace más de cien años, fue descrita como una forma rara de enflaquecimiento sin causa aparente que desconcertaba a los médicos. En las últimas décadas su frecuencia de aparición ha aumentado de manera alarmante, así como sus complicaciones médicas y mortalidad, lo que ha motivado en la psiquiatría actual un gran interés en investigar sus posibles causas y posibilidades terapéuticas.

La enfermedad clásicamente, se presenta en mujeres jóvenes, con edades cercanas al período de la pubertad y se caracteriza por un intenso temor a la obesidad, un implacable deseo de delgadez, una considerable pérdida de peso corporal con alteración de la autoimagen y cese de las menstruaciones. Típicamente las pacientes se someten a estrictas dietas, llevando un registro obsesivo y angustioso de cada una de las calorías consumidas. Evitan todo tipo de alimentos que ellas piensan que las pueda engordar, especialmente los dulces y las grasas o bien realizan ejercicios extenuantes para eliminar el posible exceso de calorías. Sin embargo, es necesario mencionar que a pesar de lo que indica el nombre de la enfermedad (Anorexia = ausencia de apetito), las pacientes se describen como hambrientas, piensan, sueñan y fantasean constantemente con la comida, se deleitan en cocinar para otros, presentando incluso un subtipo de ellas crisis de ingesta alimentarla que eliminan posteriormente con vómitos, laxantes o ejercicios. Pero a pesar de este anhelo voraz, por otro lado experimentan un cierto tipo de placer en la restricción, en el control férreo de sus deseos e impulsos que les proporciona autoafirinación, sensación de autonomía y la posibilidad de llegar a su anhelada meta: la delgadez extrema, sin límites. Esta delgadez no se basa en los patrones estéticos arquetípicos o en el deseo de ser más atractivas para los demás, especialmente para el sexo opuesto, sino más bien es una búsqueda insensata, egocéntrico, narcicística y tanática de un ideal de belleza, que da cuenta de una peculiar distorsión de la autoimagen corporal, que bordea lo sicótico y que puede llevarlas a la muerte en su obstinación.

Se han planteado como factores predisponentes el rechazo a la plenitud de la madurez femenina, la inseguridad personal, grandes aspiraciones de logro con temor de incompetencia, la ausencia de autonomía, patrones de interacción familiar que dificultan la resolución de conflictos, el inicio de dietas por sobrepaso previo y de manera importante los factores socioculturales, ya que estamos inmersos en una sociedad que estima como un valor esencial, la apariencia de la figura física y la belleza corporal, invadidos de modas y publicidad que sugieren que la felicidad y el éxito se asocian a la belleza y esbeltez.

En los últimos años la Anorexia Nerviosa además de aumentar su incidencia y prevalencia en la población, ha experimentado otros cambios de interés, como son el que se ha ampliado francamente el rango etáreo de presentación, su aparición cada vez más frecuente en hombres, el que con un tratamiento oportuno se ha logrado disminuir la mortalidad y que la orientación de las líneas de investigación se ha dirigido hacia los posibles factores biológicos que pudieran estar relacionados con su génesis abarcando el campo de la genética, estudio de neurotransmisores, especialmente la serotonina, factores endocrinos, nutricionales, etc.

"Esto es una tortura, ando todo el día pensando en la comida, pero cada vez-,,que corno me aterro, a pesar de que como pura lechuga y manzanas, cuento las calorías, siento mi guata enorme y hasta que no las digiero no quedo tranquila, pienso en los kilos que estoy engordando. Cuando ando por la calle me veo en las vitrinas y me alegra no ver ninguna redondez, entera plana. Uso ropa ancha porque s¿ que al resto de la gente le puedo producir rechazo y también porque no tolero sentir nada ceñido, a veces me siento observada pero a mi me gusta porque eso indica que estoy flaca. En las noches me gusta verme los huesos de los codos, las costillas, las caderas, la guata totalmente hundida y tocarme la rótula cuadradita".

Testimonio de una paciente anoréxica